Algunas acciones que deberían tomar las empresas para mitigar los efectos del COVID 19 frente al Estado de Emergencia


En vista de la crisis mundial, las empresas deben estar preparadas para proteger sus inversiones y a su gente frente a este nuevo escenario.

En vez de cuestionar al Estado por el aislamiento forzado y preguntarnos si 15 días serían suficientes para ralentizar el virus o si el daño causado en la economía local será irreparable al corto o mediano plazo, debemos ser conscientes como organización y como profesionales que mientras más medidas sean establecidas y las mismas sirvan para postergar los casos de COVID 19, más bajas serían las tasas de mortalidad y de infectados.

Claro está que el nivel de incertidumbre en la economía es alto, ya que el impacto que ha representado para todos los países no se parece en nada a lo suscitado hace buen tiempo.

La clave para manejar cualquier crisis es la preparación oportuna. A continuación, desarrollaremos algunas acciones estratégicas para que las empresas afronten este nuevo evento.

    1. Actualizar el presupuesto del año 2020 y posibles escenarios de negocio.
    Cada empresa a fin de año tiene aprobado o establecido un presupuesto de corto o mediano plazo y ante ello posibles escenarios (de menos a más optimista) según la economía de cada país.

    Estos presupuestos deben ser actualizados y adaptados frente a este nuevo escenario considerando todos los “inputs” que convergen para las proyecciones futuras. Entre ellos, seguramente la planificación de las nuevas líneas de crédito, el nuevo capital de trabajo necesario, e incluso, los nuevos recursos (capacidad laboral) que serán necesarios para la continuidad del negocio. Igualmente es necesario evaluar si se cuenta con las herramientas necesarias para el trabajo remoto y como fluirá la información precisa y exacta necesaria para la correcta toma de decisiones para los directivos, gerencias y operaciones.

    2. Abastecimiento de la cadena de suministro.
    La identificación de los recursos críticos que correspondan a materias primas, suministros o mercaderías vulnerables al aislamiento de los países que se importan actualmente, podrían ser reemplazos por proveedores de segundo nivel correspondientes a países que no sean restrictivos como los de la primera línea, respetando la calidad de los bienes que garanticen un cambio no significativo en el producto final de la empresa.

    3. Prevención de posibles riesgos detectados durante la crisis.
    De Dirección y Gerenciamiento: Como consecuencia del COVID 19, las empresas están más vulnerables a ser afectadas por riesgos de liquidez, precios, tasas de crédito y tipos de cambio. Adicionalmente a estos criterios, no se recomienda bajar la guardia frente a otros riesgos como reputacional, cambios regulatorios, delitos cibernéticos, entre otros.

    De Operación:
      • Identificación sobre los procesos claves y personas involucradas que depende la empresa para la realización de los ingresos y servicios de post-venta.

      • Identificación de procesos en los que se pueda reducir el nivel de contacto físico entre personas y se puedan gestionar desde el trabajo remoto.
    Estos dos eventos antes mencionados podrían tener cambios continuamente en su ejecución durante la etapa de aislamiento en la medida que se recibida un feedback correctivo.

    4. Brindar una comunicación correcta.

    Comunicación interna

    La desinformación y confusión se han extendido a nivel exponencial como los infectados del virus alrededor del mundo. Los trabajadores deberán percibir la tranquilidad en las comunicaciones que la empresa emita con la finalidad de posicionar el liderazgo del mando superior y con esto otorgar confianza al personal ya que para ellos su bienestar es lo más importante.

    Comunicación externa (Información financiera para terceros)

    Al 31 de diciembre de 2019 las empresas han cerrado su año económico y tributario, en tal sentido, si bien el cierre de su ejercicio es antes de la crisis, en la mayoría de casos aún no han emitido estados financieros auditados.

    Este evento califica claramente dentro del alcance de la NIC 10 – Hechos ocurridos después del período sobre el que se informa.

    Si bien los hechos ocurridos después del cierre no implicarían ajustes materiales, no revelar esta información podría influir en la toma de decisiones de los stakeholders.

    La principal implicancia recae sobre la valuación futura (alta incertidumbre) de partidas de los estados financieros tales como: inventarios, activos fijos, instrumentos financieros, provisiones, activos no corrientes mantenidos para la venta, medición de valor razonable e ingresos de actividades ordinarias, principalmente.

Finalmente queda para la reflexión que aquellas empresas que estén mejor preparadas siempre se recuperarán más rápidamente.



Neill Castillo
Audit Manager